Datos Bibliográficos
Nací en Granada el 21 de Noviembre de 1967 (no tengo reparos en declarar mi edad, como veis). Soy la mayor de seis hermanos a los que adoro. Mi madre es profesora de Primaria y mi padre es fundamentalmente constructor, aunque tan polifacético que ha hecho casi de todo en la vida. Ambos han sido siempre un ejemplo a seguir.
Mi primera toma de contacto con textos escritos tuvo lugar a través de los cómics, que devoraba ya con cuatro añitos. Uno de mis mejores recuerdos de esa época es la imagen de mi padre que volvía un día a casa con lo que a mí me pareció un maravilloso tesoro: ¡un enorme fajo de tebeos (¿50? ¿60?) que hizo que los ojos se me salieran de las órbitas! A los seis años mi lectura favorita eran los Cuentos de la Alhambra de Washington Irving, regalo de mi abuelo. Aunque debo confesar que hacía trampa y me saltaba descripciones y anécdotas para leer sólo los cuentos. Tan vívidamente imaginaba aquellas historias y sus escenarios que mi primera visita a la Alhambra (a los 11 ó 12 años) supuso una enorme decepción: ¡estaba vacía! Nada de tapices, cortinas, príncipes, guerreros. Afortunadamente, aprendí a apreciarla mucho mejor años más tarde.
Mis primeras publicaciones llegaron a partir de los dieciséis años como resultado de premios literarios (Primer Premio Nacional de Poesía de Jóvenes Autores en un certamen convocado por el Diario Ideal, Primer premio de Relato en un certamen convocado por la Diputación de Granada, entre otros…). Como estudiante de BUP y COU recibí los consejos y el apoyo de un magnífico profesor de literatura, Bonifacio Valdivia. Curiosa y activa por naturaleza, tomaba parte en la mayoría de las actividades del centro (el Instituto Pedro Antonio de Alarcón, de Guadix): un grupo de teatro, otro literario, otro de danzas populares… Durante esa época formé parte del Colectivo de Autores Accitanos “Sustari”, con quienes participé en numerosos recitales como poeta y como cantautora, actividad ésta que también me reportó algunos premios locales. Me sentía, y aún me siento, cómoda frente al público.
Tras el instituto me marché a Granada para cursar estudios de Filología Inglesa, (recuerdo con especial cariño a Mervyn Smale, que me enseñó a amar la Literatura con mayúsculas) al final de los cuales aprobé las oposiciones como profesora de Enseñanza Secundaria. Tras un par de cursos (en Almuñecar y Guadix) fui finalmente destinada al I.E.S. “Valle del Andarax” de Canjáyar, una localidad de la Alpujarra almeriense. Aquí vivo y trabajo hoy. Mi marido, Francisco Alonso, es profesor de piano en el Real Conservatorio de Almería. Tenemos dos hijos, Paco y José Luis (nacidos en 1999 y 2000, respectivamente). Durante los primeros años en Canjáyar decidimos que nuestra familia sería la primera y principal prioridad en nuestras vidas, y relegamos la actividad creativa a un segundo plano, que en mi caso se redujo a un Premio de Traducción Poética concedido por la Universidad de Cáceres y una posterior ponencia en dicha Universidad.
Transcurrido ese tiempo, y con los peques siendo aún bebés, surgió la oportunidad de trabajar para la Editorial Equipo Sirius a través de un amigo común, José Luis Hellín. Me ofrecieron traducir El gusano de fuego, de Ian Watson, y acepté sin darme tiempo a pensarlo. En la Feria del Libro de Madrid (mayo de 2003), con motivo del lanzamiento del libro, conocí personalmente a Watson. Con el tiempo, de hecho, Ian se convirtió en un gran amigo y mentor que me animó a escribir de nuevo. Invitada como traductora suya asistí casi un año más tarde, en marzo de 2004, a la Convención de Ciencia Ficción Atjárocon, celebrada en Budapest. Allí tomé contacto con autores, escritores y editores del género, y conocí, entre otros, a Peter Michaleczky y a Roberto Quaglia.
La traducción es una actividad creativa, pero aún así me decidí a escribir de nuevo alentada por Ian, al que debo un importante empujón en este aspecto. Surge así Gabardinas en Agosto, una historia de fantasía que apareció publicada primero en Hungría en Noviembre de 2004, como parte de una antología de relatos (Árnyfal), y más tarde en español, en el nº 12 de la Revista Galaxia (Premio a la Mejor Revista europea de CF 2003). Sigo traduciendo a Ian Watson para Equipo Sirius, en primer lugar el relato El amante de las Estatuas (Galaxia 10) y después la novela Mockymen, que en breve se publicará en España. En cuanto a la poesía, lejos de abandonarla continúo trabajando (y madurando, supongo) en este campo, y de ello surgió El efecto Dulcinea, que recibe el Primer Premio de Poesía dentro del XVIII Certamen Internacional Dulcinea 2005, fallado en Mayo de ese año en Barcelona. En Diciembre de 2005 otra historia corta, El ángel oscuro, aparece como relato de portada de Galaxia 17. También en diciembre un nuevo relato, Universo Alternativo, resulta finalista del Primer Certamen Literario Internacional de Relato Breve convocado por El País Literario, lo que implica su publicación como parte del ejemplar Novísimos.
Por si alguien se pregunta cómo puedo compaginar todo esto con mis ocupaciones como docente, ama de casa y, sobre todo, madre de dos hijos aún pequeños, quiero destacar que sería imposible sin la ayuda y el respaldo incondicional de mi pareja, que siempre ha entendido la necesidad y el reto que cualquier actividad creativa supone para mí. Y por supuesto debo mucho a la comprensión de mis hijos, que a pesar de su corta edad se esfuerzan por entender y respetar que “mamá necesita trabajar un ratito”. Gracias a los tres.
Quiero asimismo agradecer el inestimable apoyo de Ian y de Peter, el de Eva, “mi bibliógrafa” y mucho más, el de mi toda familia y el de muchos amigos que me animan a diario en mi incipiente carrera literaria. Gracias a todos por estar ahí.
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