Introdución por Ian Watson
Conocí a Luisa en la Feria del Libro 2003 de Madrid con motivo del lanzamiento de mi novela El Gusano de fuego en español, que ella tradujo. De antemano me había advertido con modestia que en realidad no hablaba muy bien inglés aparte de lo que su trabajo como profesora de inglés en el instituto de secundaria de Canjáyar requería, cosas tales como “Open your books”. Sin embargo, descubrí de inmediato que es una completa “Chatterbox” (parlanchina) tanto en inglés como en español, ¡y prácticamente bilingüe! De hecho, es demasiado modesta en cuanto a muchas de sus habilidades, así que es estupendo que nuestro amigo húngaro Peter Michaleczky la obligara a tener una página web como regalo de cumpleaños.
Habilidades tales como domar y entrenar caballos salvajes. O como componer e interpretar villancicos que ganaron primeros premios durante dos años consecutivos, de modo que los organizadores del certamen dejaron de convocarlo porque estaba claro que Luisa ganaría todos los años. Éstas y otras composiciones estuvieron a punto de obtener un contrato de grabación; pero ella decidió finalmente que no se dedicaría a la canción. O como bailar flamenco a nivel profesional, dado que recibió clases de una importante bailaora de Granada.
O como dibujar tiras cómicas de manera muy espontánea y con mucha rapidez –¡pero por favor no miréis la historia que habla de huevos, A Fry-ghtening Eggsperience! Sin embargo, el curioso juego de palabras del título recuerda el hecho de que Luisa tradujo importantes fragmentos de un oscuro dialecto del norte de Inglaterra en El gusano de Fuego por intuición y lo hizo de manera totalmente correcta, y que también tradujo el poema de Robert Burns escrito en otro dialecto, “To a Mouse” (el que empieza “Wee sleekit, cow’rin’, tim’rous beastie…”), al español en una noche a modo de desafío. Esto resulta casi imposible, y la mayoría de los ingleses no entienden la mayor parte del poema; pero Luisa lo hizo a la perfección ella solita. De hecho escribe poesía propia de excelente calidad, aunque puede ser un poco despistada en cuanto a dónde guarda después sus poemas. ¡Pero en fin, tiene tantas cosas en qué pensar! Por fortuna Canjáyar tiene una instalación de altavoces en el ayuntamiento, así que si se deja olvidadas las llaves en algún sitio del pueblo pueden avisarla.
Puesto que Luisa me ha traducido, yo traté de traducir a mi vez su soneto sobre Dulcinea, ganador de un certamen, al inglés. El resultado no es estrictamente un soneto, y sólo da una impresión de lo que es el original en español, pero para los que no hablan español aquí está:
in memory of the gentleman Don Quijote,
who described the Pygmalion Effect
long before Professor Higgins:
Sonnet dedicated to the peerless
Aldonza, otherwise known as
Dulcinea of Toboso,
by Don Alonso Quijano,
who is said on his death-bed to have
dictated it to Sansón Carrasco
Only my love for you endures
now that I’m cured of illusion,
knowing all my fantasy to be delusion
except for you, glorious and pure.
They say that my adoration
was a mad hallucination
so immoderately did I try
in the ugly beauty to spy.
My only worth was to peel away
your rind, sad, homely, grey
that others saw, and to display
how every woman in my sight,
howso squalid her life, bright
within is her very own Dulcinea.
Y aquí está también en húngaro, traducido por Peter:
Don Quijote, az úriember emlékére,
aki Higgins professzort sokkal megelőzve
leírta a Pygmalion-effektust:
A szonettet a páratlan Aldonzának,
más nevén tobosoi Dulcineának
ajánlotta Don Alonso Quijano,
aki a halálos ágyán mindezt Sansón Carrascónak mondta tollba.
Csak a szerelmem marad végtelen,
csillapszik bennem a kór, az illuzió,
már tudom, elmúlik minden vízió,
csak te nem, ki ragyogsz szeplőtelen.
Úgy tartják, csupán őrült látomás
a bennem élő tisztelet és rajongás,
hisz a szépséget csak akkor láthatod,
ha csúf héjat előbb eltávolítod.
Életemben egy volt a feladat:
lehámozni kérget, szomorút, szürkét,
mit mások láttak. Megmutattam
mivé lesz minden nő szememben:
ha a nyomorúság héját lefejtem,
ott belül, Dulcineámra találok.
O habilidades como ser capaz, avisada con unos minutos de antelación, de llevar a cabo una traducción simultánea en la Feria del Libro de Madrid durante una mesa redonda sobre ciencia y ciencia ficción frente a un numeroso público –un chaparrón había obligado a una muchedumbre extra de personas a meterse en la gran carpa-. Luisa salió del paso airosa y con gran porte, dado que por supuesto también había sido actriz.
La segunda de sus historias de fantasía fue de tal calibre que ocupó la portada de la revista Galaxia, y otras historias que he visto en progreso son igualmente absorbentes y originales. De hecho, cada historia resulta muy diferente de las demás, como si la autora fuese un caleidoscopio de personas.
Por cierto, también cocina bastante bien –y lo hace todo con gran rapidez, a menudo por la necesidad de prestar atención a dos o tres cosas al mismo tiempo, como cocinar y pensar en un poema y correr escaleras arriba y abajo para ver a los niños y reparar el ordenador, todo a la vez. Y me hizo muy feliz verla como Pregonera de su localidad en el 2004, lo que implicó leer en público un discurso compuesto por ella misma en la plaza del pueblo para dar comienzo a la fiesta más importante del año; aunque luego tuvo que caminar lentamente en procesión por el pueblo, a un ritmo que no es usual en ella.
Así pues, bienvenidos al vertiginoso caleidoscopio de Luisa María García Velasco.
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